![]() imaginate |
||
|
busca... |
una cosa es la imagen y otra el comentarioEs hace diez días y yo y 'G' hemos quedado para ir a cenar. Pero antes estoy tras la verja cuando llega aquel chico. Es el fisioterapeuta que ha abierto la clínica que se ve al al otro lado de la calle, aunque eso lo sé luego, después de que él habla con Merce y nos ponemos a hablar nosotros, porque me gusta lo que le explica a ella, le dice que aún le debe una sesión y le pregunta que cuando le viene bien dársela, porque él no piensa cobrar por un trabajo que no realizó. Pero Merce dice que la culpa fue suya, que tenía que haberle avisado. Es igual, yo me quedo más tranquilo si te das esa sesión... días más tarde vuelvo a verle y le saludo cuando le reconozco. Da patadas a un balón en la pista de al lado y me sonríe, creo que le he gustado pero yo sé que lo único que me atrae de él... son sus manos y la posibilidad de que en ellas haya un final del dolor Cenamos en candás y me ligo al camarero. No me lo propongo, simplemente me lo ligo. Tiene unos ojos oscuros y profundos, que no dejan de estarse pendientes de los míos para ver qué orden le doy. ¿Quiero beber o no, nos echa él la sidra o la escancia el hombre con el que estoy? Y me mira a mí porque sabe de forma innata quién lleva en la mesa la voz cantante - Deja que la eche él.. - No me gusta que me sirvan, le digo. - Para eso están. - Sí pero no para servirme a mí, y además yo prefiero que lo hagas tú. Me hace sentir incómoda que me sirvan. También le explico por qué motivo no podemos ir a muchas partes juntos. - Son problemas, y se trata de eso, de reducirlos. - Pero vas a tenerlos siempre, ya lo sabes... - Yo estando sola conmigo no tengo ninguno. Tú, supones un lastre para mí... también me ocurre con Alma. - ¿por qué? - Pon que se presente uno de tus compañeros de trabajo o alguno de ''tus amigos'' o familiares... - No veo cuál es el problema. - El problema soy yo, que no voy a callarme... Es cierto. Nada más que abra la boca va notárseme quién soy. Y a la primera tontería que me digan ... Mi marido es distinto a mí. Está integrado en el sistema. Lógico. Tiene que estarlo sino quiere sufrir las consecuencias del rechazo y hay unas normas de convivencia pero no es como ellos, no del todo. Nunca lo ha sido. A mí no me lo pareció cuando le conocí. Fue un desarraigado. Siendo casi un niño pasó cinco años en un internado de Málaga. Tuvo que buscarse la vida y no tenía prejuicios morales de ningún tipo. Lo que ocurre es que con el tiempo aprendió a hacerse pasar por uno de ellos pero si te fijas, algo no cuadra... y tampoco tiene prejuicios morales en ese sentido: no siente que se traiciona si traiciona sus principios porque no existe ningún principio al que traicionar. No hay prejuicios, ni principios, así que ya puedes suponerte lo que hay en ese hueco... ¿Y qué quiero decir yo con eso de que va a notárseme quién soy? Vale, ponte que pasen por delante de nosotros dos chorvos o dos pericas abrazadas y dándose picos cariñosos en los morros y yo, ¡buah! cómo un resorte voy a poner cara de 'happyend' y a decir ¡que guay! Me mola. Me mola a mí mucho esto que está pasando. Ya eran horas, ¡joder!. ¿Ah, pero es que tú apruebas el rollete ese de la familia homosexual? (caso de la peluquería del otro día con la niña de la peluquera, que le importa tres narices quedarse con la copla de quién era Balthus, aunque sólo pinte pavas que son como ella... pero tiene clarísimo que a 'todos esos maricones había que cortarles los huevos') ¿Qué si lo apruebo? ¿Y quién soy yo para aprobar nada? Yo simplemente veo de puta madre que adopte un hijo quién de verdad lo desee, independientemente de cual sea su sexo... (y su madre me da la razón). ¡Ah pues yo no y además me parece un asco! Pues anda, mira yo antes pensaba como tú pero ahora que me tira así como me tira Cristina... Porque mi marido sabe lo de Cristina, que es mi esteticista, y sabe que yo me enamoro de hombres, y también sabe que dar conmigo no es lo más recomendable que le puede suceder a ningún hombre, porque bueno yo puedo pasar del buen rollo al malo en milésimas de segundo, basta que se me crucen los cables; estoy ahí, tan tranquila, sonriéndome, que es lo mío, eso y decir muchas pijadas y zas... mosqueo y no perdono, digo lo que tengo que decir y me abro. Y si no que se lo pregunten a su madre que hace que no me ve el pelo ocho años, y vive sólo a 14 kilómetros. Y tú dirás, ¿pero bueno y qué necesidad tienes de explayarlo? ¿Cómo que qué necesidad tengo de explayarlo? Pues que no me pregunten, que se contenga ellos, ¿por qué narices me tengo que cortar yo? Es la discusión de siempre... si decir te va a meter en líos, ¿quién tiene que aprender a callar? Y yo te contestaré: 'ellos, por supuesto... a ver, ¿por qué quién les manda preguntarte lo que no les importa?'. Y no es que no sepa comportarme de otra manera. Es que ya no me da la gana. Aunque el otro día en la peluquería no me comporto así, porque ella era una niña todavía, para mí lo era, apesar de sus 17, una jovencita y también el hecho de que estaba en juego mi pelo, y porque creo que para cambiar una mentalidad intolerante hay que demostrarle que se va mucho más lejos con una mente amplia... Y a esto es a lo que yo llamo desadaptación, sólo hacer lo que quiero, porque es eso en lo que Creo y cuando no me esfuerzo lo más mínimo por agradar a nadie, es justo cuando más me gusto a mí. Lo malo es cuando trato de comulgar con ruedas de molino. Un ejemplo: imaginarse que en la misma peluquería yo no salga en defensa de la pareja homosexual y diga como los otros: 'que sí, que un asco...' ¡ Y qué asco yo entonces y qué mierda! Y está aquello de la pérdida de tiempo y que por ahí se nos cuelan, a hurtadillas, las frustraciones y la amargura con ellas. Y por ejemplo Nora. Dice que no puede ver a su cuñada y que se aparta de ellos, de ella y de su marido, todo lo que puede porque hasta le hace daño verles tan felices. Es que son de esas parejas que se casaron por amor, porque se gustaban de verdad. Y Nora no soporta ver cómo el amor se manifiesta al rededor suyo y que a ella ni siquiera la roce. Pero en cuanto los vemos y vamos un poco bebidas, se siente tan culpable por ello que se pone a darles un montón de explicaciones por las que ellos no la van a aceptar más, al contrario, serán mucho más duros, porque si hay algo que un cruel no te perdona es la debilidad, porque la familia de su marido ya ha decidido que no la traga. Y ambas son crueles una con la otra. Es mutuo, ¿comprendéis? pero Nora aún se esfuerza por encajar dónde ya no volverá a encajar nunca, y al día siguiente se siente patética por haberlo intentado,por haber sido débil y haber hecho el ridículo. Aunque yo pienso que no fue para tanto, y que estas cosas cuanto primero las tiras al alto y te olvidas de ellas, mejor imposible. Y a mí eso me mataba. Yo me esforzaba muchísimo por obtener la aprobación de los demás y sabía de sobra que no iba a lograrla porque yo no era como ellos, era una transgresora. Y aquella presión social me estaba matando. Entonces, decidí ignorarles yo primero y la magia sanadora comenzó a funcionar dentro de mí, pero no es como que no pagas un precio, porque la sociedad va a cobrártelo. Por ejemplo si tienes hijos no puede ser, no debe ser porque no sería justo... y si tienes familia, es complicado pero puedes tratar de explicárselo. Puedes tratar de que comprendan el hecho de que para ti es muy importante que te acepten como eres y tu marido si quiere... bueno, si algún día tiene problemas con los compañeros de trabajo por tu causa... sabe que es libre de decir, por ejemplo: 'no si yo a esta tía no la conozco de nada' Ahora soy yo quién prefiere que no me presente como nada suyo. Una amiga está bien. Lo que tanto odié cuando saliamos juntos y yo anhelaba convertirme en su novia pero sólo era una amiga, nadie... Y la diferencia estriba únicamente, en que antes te ibas a reprimir e igual ibas a dar que hablar y ahora... ahora... que les den mucho por el saco a todos y que se repriman ellos si les apetece y cuando se cansen de hablar... que se callen si quieren y si no que sigan. Amén. Una pregunta: ¿creeis que mis fotos estarían ahí si todavía me importase realmente lo que pueda pasar o lo que pueda pensar nadie? Pues eso, que a mí ya sólo me sirve dar la cara. Cuando te has pasado la mayor parte de tu vida sintiendo miedo y avergonzándote de ser quién eres y de tus circunstancias, llega aun día que... como la Guevara, sólo te apetece cantar 'Estoy aquí'. ¿Te acuerdas klaus? Esa canción con la que te aporree sin compasión los oídos, aquel día en la playa de San Pedro. Pero es que tú me tiraste antes de los pelos ;)) Y los de la foto somos Fernando (Androgen) y yo en un banco que había frente al hotel en el que hubo una ventana que ya no olvidaré. 25/07/2005 15:52 Enlace permanente. Comentarios » Ir a formulario
Ella. Iris. Es lo que siento dentro. Que era real.
Y digo que lo siento porque se que tú piensas que no lo era y debes estar pensando que me refugio en eso apra no sufrir más aún... Fecha: 25/07/2005 13:09. |
... imagínate lo que quieras... probablemente a Sabbat le va a dar igual...
Archivos
Temas
EnlacesLicenciaEstadísticasAlgunos lugaresMis lugaresLogoHerramientas-apuntes interruptus-Cuentos InterruptusLo literarioLo poéticoLo mágicoLo tabúLo entrañable... algo de lo que a mí me Interesa...Música en esta bitácoraOtros |