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y entonces es cuando una polla que se hunde una y otra vez en tu coño te resulta tan delicioso como comerte un helado de menta y chocolate que te inunda de sabores y frío la boca.![]() Anoche. Nora de nuevo. Se me olvidó llamarte por la mañana. Da igual. ¿Sales a cenar con nosotros? Una hamburguesa o algo así. No. No me apetece. Pero he cambiado de idea. Voy a hacerlo. Voy a tomaros esas fotos que tu marido quiere que os saque. No te preocupes. Déjalo. No es necesario. Ya te dije que no importaba, que le mostraría esas que me hiciste desnuda y será suficiente... A veces, aquí, seguro que has pensando que estaba siendo cruel con Nora. Por ejemplo, hace no demasiado cuando escribo aquello del coño de Nora que colgué ... Nora se disgustó mucho. ¿Cómo has podido hacerlo? ¿Pero cómo he podido hacer el qué? Colgar una foto de mi coño. ¡Joder Nora pero si fuiste tú quien me autorizaste a hacerlo cuando te lo pregunte! Esas fotos se las había tomado a últimos de septiembre y una mañana de primeros de octubre fue lo único que dejé en el antiguo blog cuando me dio una de esas ventoleras que a veces me dan y lo borré todo: el coño de Nora estampado en primera plana. Y días más tarde también lo borré. No se la reconocía y era excitante. Nora decía que se aburría mucho, que se moría de aburrimiento y que necesitaba sentirse deseada como mujer. Le hice unas fotos maravillosas. Con clase. Menos esa. Esa sólo era obscena. Pero era una foto que no podrías haber dejado de mirar mientras sentías como se te oprimía el paquete contra la bragueta. Su marido me dice la otra noche: 'Esas fotos que nos sacaste' (fue el día que fumamos marihuana juntos) 'Tienen algo'. '¿Has hecho algún curso de fotografía o algo así?'. No, no. 'Pues tienen algo. Se te da bien lo de la cámara'. Y a mí aunque no se me note, en ese momento, mi cerebro está procesando la información... quiero decir que estoy desconectada emocionalmente y que me doy perfecta cuenta de que él sólo me dice lo que me dice porque se está trabajando mi vanidad. A ver como te lo explico... yo soy una persona que cuando va al baño a cagar tiene sentimientos; vamos no, esa no es una expresión afortunada, lo correcto sería decir: 'Cuando voy a cagar siento mis sentimientos' La función excretora es una 'función sentimental', porque está conectada con el sentimiento y por eso soy muy consciente del flujo emocional en ese momento ''sucio''. Me di cuenta de que me sentía así cuando me sentaba sobre la taza del baño. Pero lo más probable es que fuera algo educacional, un condicionamiento. Cuando te sientan en la bacenilla de pequeña te dicen cosas tan agradables como 'qué porcona eres'. Yo recuerdo la voz de Alma diciéndomelo. Sólo que era cariñoso. Alma no solía enfadarse conmigo aunque 'enllordiase', como ella lo llamaba las bragas. Eso sí, algún matiz de desesperación tenía el deje de su voz que me hacía sentir culpable. Pero con mi madre no sucedía lo mismo. A mí madre me temo que todo le provocaba una irritabilidad extrema. Nunca tuvo gota de paciencia para mí. Y la palabra favorita de mi madre: era gocha. La de mi padre: puerca. Sólo mi abuelo nunca tuvo una mala palabra para mí, y eso que era capaz de bombardearlo con mis pedos durante horas. Todavía me llevaba en cuello con cuatro y cinco años porque yo arguía que me cansaba al caminar. En realidad me dolían los tobillos ya como ahora.. Y bueno, nos mudamos a esta casa hace cinco años y cuando te sientas en la taza del baño te sientas frente al espejo y encima te ves la cara recién levantada por las mañanas. De puta madre. Yo pensaba: me voy a traumatizar. Porque claro, una cosa es no verte y otra tener que enfrentarte a tus ojos a no ser que bajes la mirada y agaches la cabeza. ¿Qué se me ocurrió? PNL. Reproduje el folio que tengo aquí mismo a mi derecha y lo estampé en los azulejos justo al lado del espejo: Soy una persona Maravillosa, auténticamente fascinante. También soy una mujer intresante: atractiva. Voy a luchar para vencer pero si sufriese derrotas, eso sólo sería una señal para seguir luchando porque soy una GANADORA Y la cosa más o menos funcionó. Al principio lo leí varias veces al día. Y luego fui dejando de necesitarlo. La autoestima es una cosa cosa que mejora cuando te ocupas activamente por ella. Y un día hubo una avería. Fue hace unos dos años y cuando vi la cara que se le puso al fontanero al leerlo... lo arranqué (¡ojo! no exactamente por vergüenza), y ya no volví a necesitar pegarlo. No sé por qué les sucede eso. Dicen que la ignorancia es atrevida y en momentos como ese es cuando una capta lo acertado de la sentencia. No fue la única vez. A algún técnico que he dejado entrar aquí por motivo de alguna avería o reparación le ha sucedido más o menos lo mismo. ¡Joder PNL! Sería para decírles. Pero para qué si no te preguntan nada. Se limitan a juzgarte y a constatar un hecho: 'esta tía está como las maracas de machín'. Y encima tú vas y les sonríes porque, claro, tampoco te esperas a estas alturas que cualquier día, se te presente en tu casa, como quién no quiere la cosa, una lumbrera. Por eso yo siempre procuro preguntar por todo. Porque siempre se me ocurre pensar que lo más seguro es que se me esté escapando algo o que no lo veo. Aunque a veces no pregunto. Depende de con qué personas no lo hago. Con las personas que ya sé que no van a responderme porque no es sólo que estén cerradas, sino blindadas pruebo otra cosa. A dar palos de ciego. A decirles todo lo que se me pasa por la cabeza y que imagino, por ver si así logro comunicarles el sentimiento de que me interesan , aprecian el esfuerzo, se abren un poco y me cuentan lo que sienten...Con Laura poco a poco me pareció que lo lograba. Pero es muy difícil porque la mayoría de las veces ni siquiera ellos están demasiado en contacto con lo que sienten. Por ejemplo, el hombre del tatuaje; ese era todo Coco, y yo suponía que cuando le escribía aquellas cartas larguísimas y supuestamente ''vaciándome'' acertaría a intuir que lo que yo trataba de hacer con él era un poco eso. Creí que había comprendido su esencia: era casi imposible que nadie pudiese llegar a su centro. Y yo trataba de decirle algo así como: 'Mira yo ya estoy en el centro. Y no se está tan mal. Parece un infierno pero no lo es. Y a lo mejor tú crees que no lo contienes pero estoy segura de que por lo menos todos lo contuvimos...' Pero él insistía: 'No te me pongas interpretativa que yo soy muy literal'. ¡Joder! Nadie es tan literal tío y tú menos que nadie. A mí no me interesaban los cuentos que ibas a tratar de venderme, a mí me interesabas tú. Lo que sentías. Y sobre todo de lo que te habías desconectado. Quería llegar a eso. A lo mejor por el camino equivocado, de acuerdo. Y a mí con el marido de Nora, como con casi todo el mundo, me ocurre lo que te cuento: que me he desconectado. En realidad yo ya casi no tengo emociones sobre la marcha. Era demasiado arriesgado y doloroso. Por eso tuve que aprender el 'no-sentimiento'. Y cuando el marido de Nora se cree que se está trabajando mi vanidad sólo se está enfrentando a mi sistema operativo. Porque yo ahora tengo claro que me he instalado una especie de windows en la cabeza, y todo lo que veo en ese instante son unos y ceros que tratan de componer en una fracción la secuencia correcta. Sí, sí yo creo que tengo algo con la cámara, le digo. Pero busques lo que busques de mí al final voy a decidir sólo yo y voy a hacer sólo lo que más me convenga o lo que me de la gana, aunque eso, claro, no se lo digo. Y Nora me dice la otra noche cuando salimos solas con Yago, que su marido le ha propuesto que cuando Sara no esté, yo les fotografíe mientras follan. Y primero le digo que no, por supuesto, que no quiero saber nada del tema... Vale, la otra noche me sentía protegida porque Sara se encontraba en la habitación de al lado pero ayer he cambiado de opinión y le digo a Nora que pueden contar conmigo, sólo que yo no fumaré con ellos. Quiero estar en compañía de mi mente en ese instante al cien por cien. Pero cuando digo mente aquí sólo digo Coco, que esa es la gran diferencia. Pero sí seré todo Sentidos. Como cuando como. Cuando como no pienso ni siento. ¿Para qué? Para sentirme culpable. No, cuando como, es cuando procuro sólo sentir placer, que me imagino que será lo que a otros les ocurre con el sexo pero a mí no, claro. Y tampoco estoy demasiado convencida de que eso fuera lo que desease que me ocurriera por sistema. Aunque lo he estado. Como aquella vez con Pedro, 'el amo' y mi amiga... y entonces es cuando una polla que se hunde una y otra vez en tu coño te resulta tan delicioso como comerte un helado de menta y chocolate que te inunda de sabores y frío la boca. 09/08/2005 13:39 Enlace permanente. Comentarios » Ir a formulario
¡Tócate los cojones! ¿No se le ocurre al pavo este que está currando al lado de mi ventana ponerse a cantar 'Granada'? Como si no fuera bastante que llevaran más de veinte días atormentándome con su ruido, ahora se pone a cantar al lado de mi ventana.
Fecha: 09/08/2005 12:59.
rondamos el objeto en procesos de aproximaciones diferentes, como el multi-tareas del windows...
Fecha: 09/08/2005 15:30.
Tuve mi época de frases similares en el espejo del baño... un lugar de muchos sentimientos... no solo el que produce cagar, sino también bañarse... el último me gusta más !!!
Tengo que volver a leerlo, después vuelvo. Besotes Fecha: 10/08/2005 02:04. |
... imagínate lo que quieras... probablemente a Sabbat le va a dar igual...
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