'''...Para mí, las brújulas tienen la virtud de remitirnos a lugares remotos, situados mucho más allá de las fronteras de lo que somos. Además, las brújulas más antiguas lo hacen temblando y uno llega a dudar si ese temblor se lo produce el contacto con nuestra mano o las sutiles cosquillas de los campos magnéticos. Así que, para empezar, digamos que las brújulas no saben nada de fronteras...'''Escrito por
Max de Sastre, en
La Oficina ImaginariaMe atrae mucho ese primer párrafo de su artículo ... me atrae porque me recuerda mucho a algo que sucedió alguna vez...
Lo leí antes de ayer pero no fue entonces cuando me atrajo.
Lo vuelvo a leer ahora, y es cuando ocurre.
Muy preciso. Ni te imaginas hasta qué punto o es el punto que me voy a encontrar si veo la película de tu amigo Jordi porque entonces no puedo no verla...
Fdo:
Sabbat