imaginate



busca...




no sé como llamar a esto

En ’El Amor’ de Marguerite Duras se habla de un Grito, de un grito que se grita en el malecón. Y luego más gritos, gritos de hambre. Los gritos de las gaviotas. Pero antes de esos gritos la historia comienza. Ha comenzado, con un Gesto, antes del gesto...


Y yo le dije a Su, que cuando fuera a verla, querría que camináramos juntas hasta la playa para gritar un Grito, que luego fueron dos, y los inaudibles de las gaviotas que aquella tarde guardaron, como si fuera un luto marino de aves, un escrupuloso silencio... De esto hace ya más de quince días, o veinte, o quizás treinta.


Y eso hice. Ir a verla. Y con Su hablo aquel día lo que no hablo con nadie. Porque Nadie escucha. Porque a nadie le interesa. Y yo no escribo. Quiero decir que no hablo como antes mientras escribía, como solía hacerlo, cuando alguien Miraba. Y ya no hablo nunca porque el Alma está Ausente, y yo no Miro tampoco, estoy ciega. Y todo eso que me callo, que me grita desde adentro, aunque a oscuras, se me agolpa en el pecho. Y creo que es la tos. El silencio toma forma de tos y enfermo. Y es un tropel. Un tropel de palabras pensadas y no expresadas y de sentimientos que se albergan y que tampoco se expresan. Pero no hablo. Me callo obstinadamente y no digo nada porque tengo miedo de que él aún Mire y me lea. Y pueda pensar que me quejo. Porque no me quejo. Pero ahora ya creo que él no está aquí, porque se ha ido. Aunque yo Espero... espero que no se haya ido tan definitivamente. Y por eso hay tantas imágenes, y poemas de otros, y películas y versículos mudos. Y me convierto, otra vez, poco a poco, o a puñados, a empujones, en una adepta a la frivolidad. Y me enmascaro. Y me angosto. Y me increpo. Y por eso quizás apareces tú y entonces me Detengo... a observar, o te detengo. Abro los ojos muy despacio y me finjo abierta y despierta. Pero no lo estoy. No creo en mí. Ahora ya no.


Y Su me pregunta, claro. Y en Su sí confío. Con ella hay un pacto. Nos decimos la verdad aunque nos duela, aunque vaya a dolernos. Y Comienzo o por lo menos lo intento.

 

No sé qué pudo suceder. ¿Y no necesitas preguntárselo? No, no, no necesito eso. Me importan más otras cosas. Por ejemplo, respetar sus necesidades y no causar molestias, no ir a convertirme ahora en una pesada molestia. ¿Pero tú crees que lo serías? Mira, yo sólo sé de mí y sé lo que ocurre cuando guardo silencio. Fíjate en aquel bombero. Siguió mandándome mensajes y llamando muchos días. Sin esperanzas pero llamando. Él también creía que todo había sido estupendo y no lo fue. Me aburrí mucho aquella tarde con él. Me aburrí de él para toda la vida. Un bostezo, fue un largo bostezo aquel tipo y que sed de cerveza... Y en realidad no sé por qué quedé con él aquella segunda vez. Yo qué sé... tal vez por el Hambre. Y ya sabía que no me había gustado su sabor la primera. Pero él continuó insistiendo y yo sólo quería que me dejara en paz pero sin que tener que decírselo, que darle explicaciones que en ningún caso me apetecía darle. No eran necesarias. Tenía que darse cuenta. Y por eso no puedo seguir marcando el número de teléfono de este Hombre y enfrentándome a la soledad y a la dureza de su contestador de voz. Porque se impone el conocimiento, lo que sé de mí, de mis propias certezas. Entonces hay una última vez y esa última vez no digo nada. Le llamo y lo intento, sé que quiero intentarlo pero sólo me salen gemidos. Gemidos que se aproximan demasiado a una Agonía como para no hacerles caso. Y que después escucho. Pero sólo una vez, no como las otras, no con morbosidad porque me resulta demasiado doloroso y no puedo creerme que para esa Mujer no exista una Respuesta. Cualquier respuesta. Y si fuera a haberla, entiendo que ya la habría habido. Pero así tampoco, desde la desnudez más profunda, desde el deseo más frágil, y no hay Nada. Entonces sé que debo hacerme cargo de mí, de esa mujer que gime en su Soledad ’tan desoladoramente desolada’, y la destierro lejos. Y luego ya no sé dónde la he puesto y no vuelvo a encontrarme con ella, ni siquiera yo. Y un día, casi sin querer, escribo la verdad: ’Al día siguiente el viajero se fue y no supe más de él y ni siquiera de mí’ ... y me doy cuenta. Y alguien dice: ’quizás no fuera un viajero, sino turista...’ . Y Recuerdo... que otro alguien me habló de eso hace tiempo, cinco años. Y claro, digo, es diferente, es muy diferente ser un Viajero, a un turista ... Accidental. Y otra vez las Coincidencias...


No, Susana, no. No necesito que me respondan a preguntas que yo no quise responderle a otros. Preguntas que sólo me hubieran fastidiado. Y por no eso no deseo que se me den explicaciones que nunca quise dar, ni tampoco comprender nada. Dime: ¿qué hay qué comprender en el hecho de que uno esté Enamorado de otro y en que éste no quiera saber nada del primero?


Yo no podría vivir así. Me mataría la incertidumbre... Y a mí también me estaba matando. Por eso hay un último día que marco su número después de aquella madrugada. Sí, la de los gemidos y vuelve a saltar el contestador y entonces por fin me decido, borro su número de teléfono de la memoria del mío, y así se acaba con la incertidumbre. Fue la única decisión que tomé, aunque la tomé prestada. La única posible. Él me lo enseñó.


¿Y lo borraste de todas partes? ¿Ya no tienes su número? No, eso tampoco era necesario. Lo vital era no tenerlo cerca en los momentos de debilidad; por las noches cuando más lo echaba de menos y después de algunas de contenida contención, llegaban esas en las que me estrellaba con palabras estrepitosas escritas en mensajes desde las sábanas, que a la luz del día siguiente me hacían parecer casi patética. O como en tantos otros momentos. No todo fue debilidad. No lo era. Había mucha Fuerza en lo que sentía por él. En lo que a veces, sobre todo en sueños, cuando el vigía se desorienta, aún Siento.


Y por hoy lo dejo detenido aquí, pero todavía no he acabado. No así. No por lo menos antes de que racionalice eso de la falta de fe en mí. Y con eso me refiero al aspecto intelectual. Y por la parte del Respeto ... lo que aquel Acosador del parque promovió y cambió en el enfoque de mis antiguas actitudes. Eso es verdaderamente lo que me Incapacita para la Acción. Me quedo con ese tono que no exige respuestas de la Mujer que Mira, y con la dulce monotonía de lo que puede Asustar.


¿Es esto tratar de mirar a las Ausencias a los ojos? Solía no dárseme demasiado mal. Ahora ya tampoco sé eso.

Comentarios » Ir a formulario


Autor: Patricia

Volverás a creer en tí, ni lo dudes; hay demasiada pulsión de vida en tí y podrá con esa obsesión. Pero sí que es jodido eso de dar vueltas a lo inefable, a lo que no encuentra acomodo en las palabras y solo busca vindicarse en una mirada, una piel, una ternura evocada. ¿De que me suena a mí esto? ;)

Fecha: 12/02/2006 09:53.



Autor: sabbat

¿Tú crees que es una obsesión? Yo es que creo que si es sólo una obsesión no merece la pena plantearse nada. ¿Pero en qué se parece una obsesión a otro tipo de vivencias interiores? Y sobre todo, ¿cómo diferenciarlas?

Fecha: 12/02/2006 10:49.



Autor: Patricia

Yo creo que en dos cosas: frecuencia e intensidad. En realidad se suele cifrar en "unidades subjetivas de ansiedad", pero te recuerdo que yo trabajo solo con temas de emergencias, no terapia, solo en acciones que eviten retraumatización; intervenciones básicas. Yo creo que la clave está en la intensidad y la frecuencia y eso subjetivamente cada uno lo sabe medir (por comparación experiencial). Yo sé que soy obsesiva, y que abordo así las cosas, por lo que me pongo reglas de medición internas y me digo:"aquí te estás pasando reina: esto es obsesivo porque no mengua la intensidad ni la frecuencia y no haces modificar al otro". Soy perseverante y me gusta intentarlo todo, soy vitalista, pero en ocasiones me digo: basta, llena de incomprensión y dolor, claro. Soy poco "psico", ya sabes, y he desarrollao poco las técnicas. ¡Ya me gustaria a mí saber diferencias!, me evitaría muchos berrinches! ;)

Fecha: 12/02/2006 11:12.



Autor: lapradera

Yo no sé ni quiero juzgar tus acciones , pero me veo muy identificada en tí . En dos ocasiones en mi vida la intensidad con que dos hombres se metieron en mi cabeza , me hicieron hacer verdaderas locuras por no perderlos . En una ocasión lo perdí definitivamente , en la otra , la PRESENTE , lo conseguí para mi ... Vive hoy y mañana ya veremos que pasa , pero es muy jodido cuando tienes alguien tan dentro y no sabes ni siquiera el motivo de porqué se fué ... yo personalmente pienso que el ser humano es curioso por naturaleza y en silencio te OBSERVA , nos OBSERVA .... ¿no crees?... Ahora tambien te digo que IMAGINATE es tu casa y que yo no me cortaría en escribir lo que sientes y quieres , si alguna vez se manifiesta ya tendrás una pista y si no lo hace pués sin más ...

un beso de domingo con bata y camisón.

Fecha: 12/02/2006 11:50.


gravatar.com
Autor: Montañero Paparazzi

Poco más puedo añadir de lo que te han dicho. obsesionarse no conduce a nada, es mejor vivir el momento e intentar "estar distraido" en otras cosas que te llenen y te relajen.

(menuda actividad frenética la tuya de escribir. Desde el viernes que me fui a Ordesa, vuelvo y ....jajajaaj)

Aunque se que este comentario será banal, he de decir que la foto me gusta mucho, quizas sin el marco del cuadro, con la pared totalmente desnuda mejoraría. El blanco y negro como ya te comente para este tipo e fotos es lo mejor)

abrazos

Fecha: 13/02/2006 16:19.



Autor: sabbat

Estoy de acuerdo en lo del marco pero las fotos no son premeditadas. Luego me las encuentro y me sorprendo de algunas que están ahí y sin el cuadro de la mujer de la lluvia la profundidad no sería lo mismo :)

Un día no sé yo, no sé si coincide dejarte que me hagas las fotos a tu gusto ;)

Un beso Kepa y no te cortes aunque a alguno le pueda sonar banal. A mí me gusta

Fecha: 13/02/2006 16:24.


gravatar.com
Autor: Montañero Paparazzi

Si, eso que dices tambien es verdad. muchas veces me pasa que cuando veo las fotos en casa que he hecho durante el día luego me doy cuenta que quizas cambiando no se que, que si el contraste, pero claro las fotos las hacemos como las hacemos.

Respecto de lo otro...me daría muchísima verguenza...además yo a personas he retratado poco (por falta de modelos tambien es verdad), no se si sabría...

Fecha: 13/02/2006 18:07.



Autor: sabbat

Jajajaja, no te preocupes hombre, que no te voy a poner ese compromiso. Además para que yo me ponga delante de una cámara... ¡uy! qué difícil.

Las que cuelgo aquí la mayoría son autofotos y por eso salen como salen. Es que mi ''ídolo'' es un poco Cindy Sherman. Pero lo que más me gusta es mirar a través de la cámara. Me gusta lo que descubro. Y también los paisajes.

Fecha: 13/02/2006 18:32.


gravatar.com
Autor: montañero paparazzi

lo que tenga que ser será, mientras, seguiré disfrutando de esas autofotos

Fecha: 13/02/2006 20:25.



Autor: Javier

La obsesiva y compulsiva necesidad de leer todo lo que cuelgas... y lo que se intuye en los textos...y en las fotos...
cuidenseme tod@s

Fecha: 13/02/2006 20:50.


Añadir un comentario




No será mostrado.








... imagínate lo que quieras... probablemente a Sabbat le va a dar igual...

Archivos

Temas



Enlaces

Licencia

  • http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.1/es/

Estadísticas

  • http://www.webstats4u.com/s?tab=1&link=1&id=3481977

Algunos lugares

Mis lugares

  • http://spaces.msn.com/members/myrandeya84/
  • http://blogia.com/androgen/
  • http://www.laotracaradebarbie.com/
  • http://elucubrar.blogspot.com/
  • http://www.elaticodelolita.blogspot.com/

Logo

  • http://imaginate.blogia.com/2005/111201-risas-de-mujer-risas-suaves-risas-como-de-mujer-que-observa-como-salta-una-nina-.php

Herramientas

-apuntes interruptus-

  • http://www.blogger.com/profile/12725749

Cuentos Interruptus

  • http://traindecercanias.blogspot.com/

Lo literario

  • http://www.lorenzo-silva.com/

Lo poético

Lo mágico

  • http://www.nicoletta.info/

Lo tabú

  • http://www.piensaenverde.org/

Lo entrañable

... algo de lo que a mí me Interesa...

Música en esta bitácora

Otros


Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras; Emprendedor ven a Iniciador Aragón.