Y todavía hablamos un poco más de él... decía que aún no le conocía, que ya vería... que él era mucho más que todo eso que yo había podido sacar en conclusión y también un poco aquello que cantaba Ismael Serrano, en una canción suya titulada ’últimamente’, de la ’Memoria de los peces’ (1998), y por eso fue que empecé a colgar canciones suyas por aquí. Porque Ismael parecía contarme lo que el Hombre cruel parecía no saber bien como expresar. Aunque el Hombre cruel no me dijo ni mucho menos que ’últimamente ... de un tiempo a esta parte me cuesta tanto, tanto, tanto, no amarte, no amarte’. Pero sí que le apetecía mucho, mucho, mucho comerme entera. Y yo lo que le dije fue algo así como que si conmigo no había podía mostrarse como Es, quizá fuese porque tal vez yo no le gustaba lo bastante. Es posible, dijo... y luego que me llamaría esta semana pasada para acordar ese día de nuestra próxima cita pero en vez de asegurar, yo preferí seguir dejándole en libertad para que me llamara cuando le apeteciera realmente hacerlo: ’Llamame cuando quieras. Ya sabes que conmigo no tienes ningún compromiso...’ El Hombre cruel fue la primera persona que me habló del principio de incertidumbre.
Lo que ya es vago, es el recuerdo de haberme quedado muy extraña tras nuestra despedida. También le pregunté antes de colgar si podía llamarle yo alguna vez y fue cuando me dijo eso de: ’Claro, es lo que quiero. Una de esas llamadas...’ pero si he de ser sincera no creía que fuera a ser capaz de hacerla, de regresar a aquello que durante tres meses se convirtió en el Centro de mi vida, por lo menos no, cuando me levanté y eché a caminar entre las obras. Me sentía un poco... ¿cómo decirlo?... Sí, desmoronada, lo mismo que aquellas aceras que transitaba, porque ’aquel me muero por verte y ahora me gustas más dentro...’ no noté siquiera que saliera a relucir por ninguna parte de nuestra conversación. Aunque me da la sensación de que a mí me pasó un poco lo mismo que a él y no dejé trasparentar apenas sentimiento, durante los poco más de diez minutos que duró nuestra charla. Es curioso... le pido que no piense y yo me pongo a pensar el doble. Y por eso entré a tomarme un café en un bar que hace esquina, al final de las obras, y en el que, habiendo pasado centenares de veces por delante, nunca había estado. Allí fue donde le envié el siguiente mensaje: ’Voy a ir a buscarte. No sé donde narices estás pero hoy supe que mucho más Lejos de donde yo pensaba.No importa... si tú quieres voy a Encontrarte. Sé que merece la pena. Soy una pirata’. Y por eso aquella noche, después de escribirle a Su un mail todavía bastante decaído, del que estas líneas que siguen forman parte:
’’’No lo sé Su. Sólo que voy a tener que esforzarme mucho si quiero llegar a él. Que él desea que sea capaz lo tengo claro, que confía en mí a ese nivel también... que está pasando por un tránsito que conozco bien, Neptuno conjunto a Venus y que eso me da esperanzas y a partes iguales me asusta, que yo lo pasé muy mal cuando atravesé por ese tipo de tránsitos pero que también me convirtieron en quien soy. ¿Quieres que te explique como es ese tránsito? Probablemente tú viviste algo así cuando aquello de Alfonso pero claro, que no es lo mismo que te pille con 16 años que con casi 40, que Máximo lo pasó cuando yo me enamoré de él, que no lo pasó bien, que es complejo pero yo no estaría hablando de esto si no fuese astróloga y confiara en la astrología, que no me quiero enfocar en ello porque es un peligro. Que ese tío me gusta mucho aunque ayer la llamada me dejara rara. Que a él también. Que quizás se esperara más preguntas y no se las hice, que ayer no quería que me contara nada, que prefiero que si va a hablarme me hable mirando a los ojos y entonces me cuente... que le deseo mucho pero también siento algo más profundo, que me desespera esta distancia, que él no siente lo mismo por mí... que me preocupa. Que no sé que le está pasando o que cree él que le está pasando’’’
Busqué una imagen de Anne Bonny a modo de amuleto. Pero no dejé claro lo esencial. La voz pirata viene del griego πειρατησ, que a su vez viene del verbo πειραω, que significa "esforzarse", "tratar de", "intentar la fortuna en las aventuras"
Y luego, sólo sé que al día siguiente me levanté con unas ganas terribles de buscar una playa salvaje, desnudarme para él y montar si hiciera falta hasta un desembarco de Normandía. Porque como ya dije en una ocasión: El Amor no es establecerse en una lucha de poderes frente a lo amado